martes, 20 de mayo de 2014 0 comentarios By: Jose Vega

Las proteínas vegetales y sus notables ventajas


Proteínas Vegetarianas

El consumo adecuado de legumbres, cereales y frutos secos permite obtener proteínas de calidad, con menos grasa saturada y menos colesterol que los alimentos de origen animal. Las proteínas vegetales presentan notables ventajas frente a las de origen animal. Existe una amplia gama de alimentos de origen vegetal que contienen proteínas.

Los alimentos de origen vegetal contienen sustancias protectoras como fibra, antioxidantes y fitoquímicos, claramente relacionadas con la salud, y la calidad de vida. Además, no tienen colesterol y su contenido en grasas saturadas es, en general, muy bajo.

Al digerir carne lo que ocurre es que se eliminan todos los procesos intermedios que atraviesan las sustancias químicas naturales para transmutarse en proteínas.
Las proteínas son moléculas grandes constituidas a partir de unidades más pequeñas llamadas aminoácidos. Hay veinte aminoácidos que se encuentran comunmente tanto en las proteínas de origen animal como en las de origen vegetal.


En general se considera que hay ocho aminoácidos que el cuerpo no puede producir por sí mismo y que han de ser obtenidos a través de los alimentos que ingerimos. Estos aminoácidos son: isoleucina, leucina, lisina, metionina,
fenilalanina, treonina, triptófano y valina.

Los niños necesitan adicionalmente también aportes de histidina y posiblemente cisteína . Las proteínas son necesarias para el crecimiento y para el mantenimiento de los tejidos. También son empleadas por el cuerpo para la formación de hormonas y otras sustancias fisiológicamente activas.


Fuentes vegetarianas de proteínas:

- Las legumbres: garbanzos, judías, lentejas, productos derivados de la soja, etc.
- Los cereales: avena, arroz, cebada, trigo, mijo, etc.
- Los frutos secos: las nueces, avellanas, almendras, etc.
- Las semillas: semillas de girasol, de calabaza, de sésamo, etc.
lunes, 12 de mayo de 2014 0 comentarios By: Jose Vega

80 médicos estadounidenses contra las vacunas

Documento del International Medical Council on Vaccination
                                      

“Si los niños de EE.UU. recibiesen todas las dosis recomendadas de todas las vacunas recibirían hasta 35 vacunas que contienen: 113 diferentes tipos de gérmenes en partículas, de 59 sustancias químicas diferentes, 4 tipos de células animales y albúmina humana procedente de tejidos de fetos humanos abortados”

“Si usted piensa que no tiene que preocuparse de las vacunas debido a que sus hijos ya son mayores se equivoca. Hay más o menos 20 vacunas actualmente en desarrollo para el lanzamiento en los próximos años. Todas ellas dirigidas a adolescentes y a adultos”
International Medical Council on Vaccination
jueves, 8 de mayo de 2014 0 comentarios By: Jose Vega

Cereales que fomentan la salud



En mi primer libro “Que tus Alimentos sean tu Medicina” ya expuse con claridad mi punto de vista sobre los cereales. Desde entonces (han pasado casi cuatro años) no he cambiado mi opinión. Esta sigue siendo el resultado de contrastar mi punto de vista con otros expertos en nutrición (auténticos expertos, no los generalmente presentados como tales en los medios de comunicación) y mi propia experiencia con los pacientes. Dos conceptos fundamentales sobre el por qué evitar ciertos cereales de uso común son los siguientes:


1º. El trigo común y el maíz (especialmente) han sido transformados a lo largo de los siglos por la manipulación del hombre, fruto de las selecciones masivas, las hibridaciones, los transplantes a un nuevo medio (terreno-clima) y finalmente los métodos modernos de manipulación genética. Es decir, coincido con Seignalet (2004) y Burguer (1989) en que las proteínas de estos cereales y otros (centeno y cebada, probablemente y avena en menor medida) han sufrido tantos cambios, por las razones expuestas, que las enzimas y mucinas de muchos humanos no se han adaptado. Esta sería la razón por la que ciertos individuos toleran sin problemas estos cereales, mientras que otros padecen trastornos de salud que diferentes estudios han vinculado al consumo de estos: poliartritis reumatoide, enfermedad celíaca, dermatitis herpetiforme, migrañas, diabetes juvenil, ciertas depresiones nerviosas, enfermedad de Crohn, etc (Darlington 1986; Besson, 1994; Monro, 1984; Lorente, 1990; Riordan, 1993; Hernández 2003). Otro factor a tener en cuenta es que dicha dificultad de disgregación pudiera estar acentuada por las altas temperaturas a las que se someten a estos cereales antes de su consumo.
miércoles, 7 de mayo de 2014 0 comentarios By: Jose Vega

"Las medicinas curan o causan cualquier enfermedad"


"Las medicinas curan o causan cualquier enfermedad"

Alma médica
No debió ser fácil crear hace 26 años una fundación (Institut Català de Farmacología) que investiga y denuncia los fármacos que representan algún peligro para la salud. Habrá de todo, pero en la industria farmacéutica hay sobre todo dinero, poder e influencias. "..Parece que hayan perdido su alma médica y se hayan quedado únicamente con su alma comercial", dice Laporte que sabe de lo que habla, entre otras cosas presidió el comité de medicamentos esenciales de la OMS (2003/04) cuando se consiguió que se aprobaran los antirretrovirales genéricos que salvaron tantas vidas en África. Aquí ofrezco solo una décima parte de lo mucho que me contó: el negocio de la salud da para hablar.

¿Analiza fármacos que ya están en el mercado?
Sí, porque cuando un fármaco sale al mercado ha sido probado por unos pocos miles de voluntarios, pero al comercializarse en todo el mundo es tomado por millones de personas y es entonces cuando pueden aparecer efectos indeseados, en ocasiones con desenlace mortal.

¿Cuál es el medicamento que más gente ha matado?
La aspirina, porque es el medicamento que más gente ha tomado y la  percepción de su riesgo está distorsionada. A dosis bajas -cien miligramos al  día- es un excelente protector cardiovascular, pero a dosis analgésicas -un gramo- puede producir hemorragia gastrointestinal.

Gluten y Caseina "El reactivo moco alimentario"

Cuando el organismo reacciona frente al ingreso de una proteína que considera extraña (antígeno), estamos en presencia de una respuesta inmunológica. La cotidiana y profusa exposición a los antígenos alimentarios, es el principal factor que conduce al agotamiento del sistema inmune. Las proteínas de la leche vacuna y del trigo, son las más antigénicas y desgraciadamente las de consumo más abundante. Esta alta exigencia inmunológica se ve agravada por la excesiva permeabilidad intestinal, condición que facilita el ingreso de antígenos alimentarios al flujo sanguíneo y desencadena una serie de respuestas alérgicas de todo tipo.

El intestino cumple un rol fundamental para evitar el paso de un antígeno a la sangre. Precisamente la primera línea defensiva consiste en la secreción de anticuerpos (inmunoglobulina A), generados por el tejido linfático en la mucosa intestinal. Hemos visto que la superficie de absorción intestinal es amplia (unos 600 m2) y también es abundante la diaria ingesta de antígenos alimentarios, por lo cual es enorme la demanda de anticuerpos necesarios para neutralizar estos antígenos.
Cuando este mecanismo defensivo se agota, y la mucosa es excesivamente permeable, las moléculas extrañas atraviesan la mucosa y alcanzan el flujo sanguíneo sin ser neutralizadas. Allí se hace necesario el concurso del hígado para desactivarlas; pero si el hígado está sobrecargado y no puede neutralizarlas, pasan al bazo, donde actúan los linfocitos T supresores. Si la actividad neutralizante del hígado y del bazo se hace insuficiente, entonces las moléculas extrañas pueden depositarse en la pared de los capilares y en el líquido intersticial o extracelular. Este material intentará ser drenado a través de la orina, sobrecargando finalmente a los riñones y generando el contexto para las habituales infecciones a repetición y el colapso renal.

La caseína vacuna
El mayor problema de la proteína láctea es su poder alergénico; se han detectado hasta 25 antígenos diferentes en la leche de vaca. Además de la caseína, que analizaremos en detalle, una gran contribución alergénica se genera en el procesamiento posterior al ordeñe. Cuando la leche es secretada en la ubre de la vaca, estamos en presencia de un fluido aséptico. Sin embargo, a poco de abandonar la teta y no habiendo sido ingerida por el ternero, se manifiesta en la leche un prolífico cultivo de virus, bacterias y microorganismos, lo cual obliga a los conocidos y promocionados tratamientos de pasterización. La temperatura, además de destruir enzimas y otros nutrientes termosensibles, mata la vida microbiana, pero no la elimina. Las bacterias muertas permanecen en el fluido que luego se industrializa y consumimos. O sea que esta verdadera “sopa de bichos muertos” debe ser neutralizada por nuestro sistema inmune, que obviamente los detecta como antígenos.

El lado oscuro del trigo - Nuevas perspectivas sobre la enfermedad celíaca y la intolerancia al trigo.



El organismo humano es intolerante al gluten contenido en el trigo y otros cereales
La presencia expansiva global del trigo y su estado exaltado entre instituciones seculares y sagradas por igual diferencia a este alimento de todos los demás de los que actualmente gozan los seres humanos. Sin embargo, el aumento sin precedentes del trigo como el catalizador para el surgimiento de la civilización antigua no se ha producido sin un gran costo. 


Mientras que el trigo era el motor de la expansión de la civilización y fue glorificado como un "alimento necesario", tanto en el sentido físico (bastón de la vida) y espiritual (el cuerpo de Cristo), las personas que padecen la enfermedad celíaca son el testimonio vivo del lado oscuro, menos conocido del trigo. Un estudio de la enfermedad celíaca puede ayudar a descifrar el misterio de por qué el hombre moderno, que cena todos los días en la mesa del trigo, es el más enfermo de los animales que se han presentado en nuestro extraño planeta. 

El iceberg celíaco. 

La enfermedad celíaca (EC) fue una vez considerada como una dolencia extremadamente rara, limitada a individuos de origen europeo. Hoy, sin embargo, un número creciente de estudios [1] indica que la enfermedad celíaca se encuentra en todo los EE.UU., con una tasa de hasta 1 de cada 133 personas, que es mayor de lo estimado previamente por varios órdenes de magnitud. 

Estos hallazgos han llevado a los investigadores ver a la EC como un iceberg [2]. La punta del iceberg representa el porcentaje relativamente pequeño de la población mundial cuya gruesa manifestación de síntomas clínicos a menudo conduce al diagnóstico de la enfermedad celíaca. Este es el caso clásico de EC que se caracteriza por síntomas gastrointestinales, malabsorción y desnutrición. Se confirma con el "patrón de oro" de una biopsia intestinal. La parte media del iceberg, sumergida, es prácticamente invisible para el diagnóstico clínico clásico, pero no para los modernos métodos serológicos en forma de exámenes de anticuerpos [3]. Esta parte central está compuesta de la enfermedad celíaca asintomática y latente, así como variedades de la intolerancia al trigo (que se manifiestan) "fuera del intestino". Finalmente, en la base de este iceberg se sienta aproximadamente el 20-30% de la población del mundo - aquellos en quiénes se ha encontrado el locus HLA-DQ de la susceptibilidad genética a la enfermedad celíaca en el cromosoma 6[4]. 

El "iceberg celíaco" puede no ilustra simplemente los problemas y las cuestiones relacionadas con el diagnóstico y prevalencia de la enfermedad, sino que puede representar la necesidad de un cambio de paradigma en nuestra forma de ver tanto a la EC como al consumo de trigo entre las poblaciones no celíacas.